El origen de las empresas y sus capitales, un tema en el T-MEC
-Para el sector automotriz de México, el punto central no es el pasaporte del capital, sino la huella productiva en Norteamérica de la manufactura: INA.
-China, será un tema complicado: AMIA.
Dentro de las próximas negociones del T-MEC, sin duda uno de los temas obligados a tratar y aclarar, será el “rastreo de piezas”, es decir, determinar el origen del capital de las compañías, y saber quién es el dueño de la empresa, es decir, conocer la procedencia real de la compañía.
Así lo expresó Rogelio Garza, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), durante su presentación “Estado actual de la industria automotriz y perspectivas la revisión del T-MEC”, ante una fecha de revisión que está contemplada para junio del próximo año.
Y para ello, este sector industrial de México deberá presentar el cómo se fortalecerá a la región y a la Regla de Origen, es decir, si será posible ampliar dicho contenido para la región de Norteamérica, y al mismo tiempo, depender menos de Asia.
El otro tema a tratar, será el “laboral”, y que considera la libertar de asociación ante los sindicatos, así como el percibir salarios más justos y competitivos. Y para ello se requerirá de la conformación de un mecanismo para acelerar lo anterior.
“El otro tema será la parte operativa de las aduanas, y que contempla el rastreo de las piezas, y por consecuencia, el origen de los capitales de las empresas y dichas piezas”, enfatizó el ejecutivo.
Así es que se espera que las negociaciones del T-MEC sean de beneficio para los tres países involucrados, y por supuesto que hay otros temas, como la industria acerera y de aluminio, y la de los semiconductores (los cuales administran la potencia de los motores, por ejemplo).
“Y por si no fueran suficientes los temas anteriores, habrá que subir a la mesa, el tema de China, el cual es muy complicado, porque México tiene la libertad de tener relaciones comerciales con los países que así crea convenientes”, dijo Rogelio Garza.
Y por supuesto, el tema de los aranceles, como el que entró en vigor el primero de noviembre de este año, para los camiones pesados que sean importados de México, con un 25% de aranceles, y para vehículos de 3.5 toneladas hacia arriba, ya que, en un momento dado, podría afectar la producción y exportación de estos vehículos en México.
De por sí, para los vehículos ligeros ya se tiene un arancel desde abril de este año, con un sector automotriz en México que lo primero que produce son camionetas pick up, seguido de las SUV, y luego los autos compactos.
Sector industrial en México que cuenta con 36 plantas armadoras de vehículos, y tres más de motores y transmisiones, el cual alcanzó el año pasado su punto máximo en producción con 4 millones de unidades, y 3.5 millones vehículos exportados, de los cuales, 2.8 millones se destinaron al mercado de Estados Unidos. Lo anterior representaron exportaciones por $198,000 millones de dólares, y con ello un superávit de $90,000 millones de dólares, dijo Rogelio Garza.

-No elevar de manera generalizada la regla de origen: INA
Por su parte Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA), dijo a Milenio que “desde la industria automotriz de México seríamos muy claros, la única postura ante las próximas renegociaciones del T-MEC, es no seguir elevando de manera generalizada la regla de origen, porque el nivel actual ya implicó fuertes ajustes en las cadenas de suministro”.
“Si hubiera cambios, sería en tal caso, centrado en nuevos componentes estratégicos –como baterías y electrónica– y procesos de manufactura dependientes de alta tecnología con periodos de transición realistas, para no poner en riesgo la competitividad de Norteamérica frente a otras regiones”.
En relación a la ubicar el origen de los capitales de empresas ajenas a Norteamérica, para el sector automotriz de México, el punto central no es el pasaporte del capital, sino la huella productiva en Norteamérica de la manufactura.
Una empresa con accionistas de cualquier país, que invierte, fabrica, genera empleo y desarrolla tecnología en México, Estados Unidos o Canadá, debe ser tratada como parte de la región si cumple las reglas del tratado. Desde el sector de autopartes se defenderá esta lógica: premiar la producción y el valor agregado en la región, sin discriminar por el origen del capital.

Sin embargo, es importante observar lo qué sucede con el vecino del norte. En Estados Unidos, en principio tiene una política abierta a la inversión extranjera, sin límites generales por origen de capital o porcentaje de participación, salvo en sectores sensibles.
No obstante, con la política reciente de “America First Investment Policy” se está dando un trato diferenciado, ya que busca facilitar la inversión proveniente de países aliados y endurecer controles y posibles restricciones para capital proveniente de países catalogados como “adversarios”.
En el rubro de ¿cuál sería un salario justo y equitativo en México para que no fuera tema en las negociaciones? Un salario justo y equitativo en México, es aquel que crece de manera sostenida con base en productividad, formalidad y mayor contenido tecnológico, y que permite al trabajador vivir con dignidad, sin sacrificar la viabilidad de las plantas.
México ya dio pasos importantes con la reforma laboral y la mejora del salario mínimo; la posición del sector de México, es que este tema se atienda con políticas internas, no como un instrumento político en la negociación del T-MEC
En el tema de ¿cuál sería el mecanismo de rastreo de las piezas? Hoy en México la industria automotriz ya opera con altos estándares de trade compliance y trazabilidad. Pero se debe continuar trabajando juntos como industria para hacer de la trazabilidad un “pasaporte digital confiable de origen” a nivel de región de Norteamérica, que permita rastrear electrónicamente los componentes críticos a lo largo de la cadena y compartir información de forma segura entre empresas y autoridades. Esto fortalecería la verificación del contenido regional, reduciría costos de cumplimiento y daría mayor certidumbre a las inversiones.
Y respecto a los aranceles impuestos por Estados unidos, la prioridad del sector automotor de México es preservar el arancel cero dentro de Norteamérica autopartes que cumplan las reglas de origen establecidas dentro del T-MEC. Al mismo tiempo, la INA respalda medidas firmes contra prácticas desleales de terceros países, siempre cuidando que no se castigue a las inversiones ya establecidas en la región.
“De manera precisa, la postura o propuesta del sector automotor de México en la mesa de negociaciones es muy clara: defender que todas las autopartes que cumplan con la regla de origen mantengan un arancel de 0%, sin introducir requisitos de “contenido estadounidense” adicionales.
“Consideramos que el T-MEC está funcionando, ha elevado el contenido regional a niveles históricos y sus efectos completos aún se están consolidando, por lo que no vemos justificación para modificar ni endurecer las reglas actuales ni aumentar los porcentajes de contenido regional. Nuestra propuesta es preservar el carácter regional y trilateral del acuerdo, mantener los métodos de calificación existentes (como el tariff shift y el roll up), utilizar los mecanismos establecidos en el tratado para seguir desarrollando la cadena de valor en Norteamérica.
“La postura del sector de autopartes se resume en cinco ejes: mantener la certidumbre del T-MEC y el arancel cero intrarregional; evitar incrementos generalizados de la regla de origen y concentrar cualquier ajuste en nuevas tecnologías; reconocer como regional a toda empresa que invierte y produce en Norteamérica, independientemente del origen de su capital; avanzar hacia un sistema digital común de trazabilidad; y acompañar todo ello con una agenda de competitividad en energía, logística y movilidad del talento”, dijo el director de la INA.
