Sector automotriz: motor de la economía mexicana
El sector automotriz en México se ha consolidado a lo largo de los años como uno de los pilares de la economía nacional, siendo clave de producción, exportación, inversión y empleo.
Por esto, su importancia no solo radica en la cantidad de vehículos ensamblados, sino en la integración de cadenas productivas que vinculan a México con los mercados más dinámicos del mundo, en especial Estados Unidos y Canadá.
Durante 2024, México produjo cerca de 3.99 millones de vehículos, de los cuales alrededor del 87% se exportaron, evidenciando que gran parte de la actividad manufacturera mexicana está orientada al mercado externo y profundamente integrada con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Económicamente, la industria automotriz mexicana representa una proporción significativa del Producto Interno Bruto.
• En 2024 este sector contribuyó aproximadamente con 4.7% del PIB nacional.
• Lo que en términos monetarios equivale a alrededor de $1.7 billones de pesos.
• Reflejando no sólo su importancia manufacturera sino también su papel estratégico dentro del aparato productivo de México.
Además, el sector automotriz es responsable de una de las mayores fuentes de divisas para el país gracias al volumen de sus exportaciones, que incluyen vehículos ligeros, autopartes, motores y transmisiones, posicionándolo como uno de los sectores más vinculados al comercio internacional.
Plantas, empresas y empleo: una industria extendida en el país.
En cuanto a la estructura empresarial y empleo, México alberga 39 plantas automotrices distribuidas en 25 estados, que integran vehículos, motores y transmisiones, respaldadas por 27 empresas automotrices que producen unidades para marcas globales.
Estas empresas de producción generan más de 2 millones de empleos directos e indirectos, dando trabajo y beneficiando no solo a las familias mexicanas sino también a la economía regional en diversas entidades del país.
La inversión en el sector automotriz ha sido históricamente elevada, pues entre 2019 y 2023, la industria recibió más de $77 mil millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), siendo uno de los sectores con mayor atracción de capital global. Mirando al T-MEC, este tratado trilateral sigue siendo un elemento estructural para el sector automotriz mexicano, ya que Estados Unidos absorbe cerca del 80-85% de las exportaciones mexicanas de autos ligeros.
La revisión del tratado en 2026 ha sido un tema central en la agenda económica, con debates sobre reglas de origen, mecanismos de solución de controversias y requisitos laborales que impactan directamente la competitividad del sector.
Nota Económica, 20 de enero 2026.
A pesar de las tensiones recientes por declaraciones de líderes estadounidenses cuestionando la relevancia del tratado, el gobierno mexicano ha subrayado que la permanencia del acuerdo es indispensable para preservar la integración productiva regional.
Canadá, China y los ajustes en el tablero global Un factor que ha añadido complejidad a la dinámica comercial en la región es la relación entre Canadá y China, que también repercute indirectamente en el sector automotriz norteamericano.
A inicios de 2026, el primer ministro canadiense realizó una visita a China con el objetivo de reconstruir relaciones económicas tras años de tensiones, buscando diversificar mercados y reducir la dependencia del comercio con Estados Unidos, lo cual incluye discusiones sobre tarifas a vehículos eléctricos y cooperación en otros sectores.
Estas negociaciones reflejan que mientras América del Norte ajusta sus políticas comerciales, los vínculos entre mercados globales como Canadá y China pueden influir en las decisiones de producción, inversión y acceso a tecnologías automotrices, especialmente en segmentos emergentes como los vehículos eléctricos.
Perspectivas hacia 2026: oportunidades y riesgos De cara a 2026 y más adelante, las perspectivas económicas para el sector automotriz mexicano son mixtas.
Por un lado, se proyecta que la inversión extranjera pueda recuperarse y crecer especialmente si se clarifican las reglas del T-MEC y se fortalecen las cadenas de suministro regionales.
Iniciativas para incrementar el contenido regional manufacturado en Norteamérica pueden atraer nuevos capitales estimados en varios miles de millones de dólares, especialmente en autopartes y tecnologías de producción avanzadas.
Por otro lado, las tensiones comerciales, aranceles y desaceleraciones globales introducen incertidumbre que podría moderar las tasas de crecimiento, obligando a las empresas y gobiernos a innovar, diversificar mercados y optimizar sus cadenas productivas.
El sector automotriz mexicano continúa siendo un actor estratégico de la economía nacional, con una alta contribución al PIB, empleo, exportaciones y atracción de inversión.
La integración con Estados Unidos y Canadá sigue siendo fundamental, y aunque los desafíos externos como negociaciones comerciales y presión competitiva global persisten, la industria mantiene un potencial de crecimiento significativo hacia 2026 y más allá, especialmente si se aprovechan las oportunidades de inversión y se consolidan acuerdos comerciales que favorezcan su desarrollo sostenido.
Por: equipo de análiis de Skandia
