Ford de México impulsa una nueva etapa de impacto social
-Con voluntariado en expansión y 60 años de legado educativo.
Ford lleva décadas construyendo más que vehículos. Ha construido comunidades, restaurado ecosistemas y fortalecido el tejido social donde opera, pero hoy entra en una nueva fase. Una donde su compromiso histórico con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) no solo se mantiene, sino que crece y evoluciona, impulsado por la participación de sus colaboradores.
Esta evolución responde a una realidad inevitable: las generaciones que hoy integran la fuerza laboral de Ford no solo buscan un empleo, buscan propósito. Según datos recientes de Deloitte, el 89% de Gen Z y el 92% de millennials consideran que el sentido de propósito es fundamental para su satisfacción laboral y bienestar. Más revelador aún: el 44% de estas generaciones han dejado empleos que sentían que carecían de propósito, dejando el mensaje claro: el trabajo con significado ya no es opcional, es esencial.
En Ford, la Responsabilidad Social no nació de un manual corporativo ni de una tendencia de mercado, nació de una convicción profunda: las empresas tienen la responsabilidad de devolver a las comunidades que las sostienen.
Por eso, desde hace años ha estado en primera línea:
- Reforestando ecosistemas.
- Limpiando áreas verdes, ríos y espacios públicos.
- Organizando colectas y donaciones directas.
- Movilizando a colaboradores como agentes de cambio en sus propios lugares de trabajo.
Y Ford quiere ir más lejos. A partir de 2026, la compañía busca ampliar el alcance y la consistencia de su RSC, fortaleciendo la colaboración interna como acto principal de impacto.
El factor del cambio: nuestros colaboradores
Su meta es clara: hacer crecer significativamente el área de Responsabilidad Social Corporativa, reforzando y multiplicando la participación constante de sus colaboradores. Hay un ánimo colectivo que pide más oportunidades para hacer la diferencia, por lo que Ford ha respondido con estructura, recursos y plataformas que la amplifiquen.
Shared Purpose: El eje que multiplica el impacto
Para canalizar esta energía, cuenta con Shared Purpose, su programa nacional de voluntariado corporativo, que es la columna vertebral para impulsar su impacto social de forma organizada y sostenible.
Shared Purpose se articula sobre tres pilares que responden directamente a lo que nuestros colaboradores valoran y las comunidades necesitan:
- Pilar Ambiental
Reforestación y conservación de ecosistemas. - Ciudadanía Corporativa
Educación y desarrollo comunitario. - Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI)
Espacios donde cada voz cuenta, cada identidad es respetada y cada talento puede florecer.
A través de Shared Purpose, Ford escala sus iniciativas, diversifica sus apoyos y, sobre todo, habilita a más personas a liderar acciones con impacto global.
Un punto de inflexión: 60 años de educación
Este año representa un hito adicional: mientras Shared Purpose fortalece el voluntariado, otro pilar fundamental de la responsabilidad social de Ford celebra seis décadas de transformación: la Fundación Ford de México y Distribuidores, que cumple 60 años impulsando la educación a través de las Escuelas Ford en comunidades que lo necesitan.
Este tiempo confirma algo especial: Ford no adoptó la Responsabilidad Social Corporativa como una tendencia; la construyó como un compromiso de largo plazo, con metas claras y acciones concretas que unen a la compañía, sus colaboradores y su red de distribuidores.
Hoy, con Shared Purpose en expansión y con la Fundación renovando su legado, Ford reafirma una idea: el futuro se construye con propósito compartido y con acciones que se sostienen en el tiempo.
