¿Vale la pena financiar un auto a más de 80 meses?
- Los plazos de 60 y 72 meses en el financiamiento automotriz han pasado de concentrar el 43,6% del otorgamiento de crédito en 2022 al 52,5% en 2025, de acuerdo con los datos de enero a diciembre de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores.
- “Financiar un auto a más de 80 meses puede hacer que la mensualidad sea más baja, pero también aumenta los riesgos financieros para el comprador”, indica Ken Charles, director digital de la financiera MStar.
Los plazos de 60 y 72 meses en el financiamiento automotriz han pasado de concentrar el 43,6% del otorgamiento de crédito en 2022 al 52,5% en 2025, de acuerdo con los datos de enero a diciembre de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
Este año, de enero a abril dichos plazos ya concentran 54,9% de acuerdo con este mismo organismo.“El aumento de los precios promedio de los vehículos nuevos tras la pandemia fue uno de los principales factores que influyeron en la tendencia de optar por plazos más largos”, comenta Ken charles, director digital de MStar, empresa de financiamiento automotriz que busca ampliar el alcance del acceso a crédito de autos nuevos para particulares.
De acuerdo con datos de JD Power México, el precio promedio de un auto en 2005 era de 161 mil pesos mientras que en 2025 fue de 535 mil pesos, es decir, 232% más, especialmente drásticos fueron los incrementos de precios de 2023 con respecto a 2022 y 2024, años inmediatamente posteriores a la pandemia donde se vieron afectadas las cadenas de suministro y la disponibilidad de algunos componentes vehiculares, lo que provocó escasez de unidades y un alza de precios muy fuerte.
Además de los precios, muchos mexicanos presentan un mal historial crediticio, en algunos casos, debido a los años de pandemia, lo que también incrementa las tasas o incluso puede ser una barrera para optar a financiamiento.
Ante esta situación y debido a la creciente competitividad con la llegada de nuevas marcas con propuestas financieras más flexibles, se han comenzado a promover los créditos incluso con duración de más de 80 meses.
“Financiar un auto a más de 80 meses puede hacer que la mensualidad sea más baja, pero también aumenta los riesgos financieros para el comprador”, indica Ken Charles. Entre los riesgos que expone el experto figuran:
- El pago de más intereses. Aunque la mensualidad disminuye, el tiempo adicional hace que el costo financiero total sea significativamente mayor. En muchos casos, la diferencia puede representar decenas o incluso cientos de miles de pesos, dependiendo del monto financiado y la tasa de interés.
- Deber más de lo que vale el auto. Los vehículos suelen depreciarse rápidamente, especialmente durante los primeros años. Con un crédito muy largo, es más probable que durante varios años el saldo pendiente sea superior al valor de reventa del automóvil (lo que se conoce como patrimonio negativo o negative equity). Si necesitas vender el vehículo u ocurre una pérdida total no cubierta completamente por el seguro, podrías seguir debiendo dinero.
- Mayor exposición a cambios en tu situación financiera. Un compromiso de siete u ocho años aumenta la probabilidad de enfrentar eventos como pérdida de empleo, reducción de ingresos, gastos médicos o cambios familiares que dificulten continuar con los pagos.
- Seguir pagando cuando el auto ya es viejo. Al final del crédito, el vehículo puede requerir reparaciones más frecuentes y costosas. Es posible que termines pagando simultáneamente la mensualidad del financiamiento y gastos importantes de mantenimiento.
- Menor flexibilidad para cambiar de vehículo. Si deseas vender el auto o cambiarlo antes de liquidar el crédito, es más probable que aún tengas un saldo considerable, lo que puede dificultar la operación o requerir aportar dinero adicional.
- Mayor costo si la tasa no es fija. Aunque en México la mayoría de los créditos automotrices son a tasa fija, si el contrato contempla una tasa variable o alguna condición de ajuste, un plazo más largo implica estar expuesto durante más tiempo a esos cambios. Conviene revisar las condiciones específicas del contrato.
“En general, para la mayoría de los compradores, un plazo de 48 a 60 meses suele ofrecer un mejor equilibrio entre una mensualidad manejable y un costo financiero total razonable. Los plazos de 72 meses o más son más convenientes cuando reducir la mensualidad es una prioridad y se comprende el mayor costo y los riesgos asociados”, detalla Ken Charles.
De acuerdo con el experto para reducir riesgos es posible dar un enganche mayor, elegir el plazo más corto, verificar que el crédito permita pagos anticipados a capital sin penalización, mantener un fondo de emergencia para cubrir varias mensualidades si surge un imprevisto y comparar el Costo Anual Total -CAT-.
Asimismo, una mejor alternativa al plazo de más de 80 meses puede ser un crédito balloon o crédito con pago final o financiamiento tipo globo.“Es un esquema de financiamiento automotriz en el que se pagan mensualidades más bajas durante el plazo, pero al final queda un pago grande –“el balloon”- para liquidar el crédito.
Es una opción que permite mensualidades más bajas que un crédito tradicional, permite acceder a un vehículo de mayor valor y es útil para quienes desean cambiar de automóvil cada pocos años; aunque el riesgo es que el comprador debe estar preparado para el pago final.
