Norteamérica podría alcanzar un “acuerdo marco” antes de cerrar el año
-Inversiones automotrices chinas en México, con “freno de mano”.
México y sus socios de Norteamérica, podrían llegar a un “acuerdo marco” antes de concluya el presente año, en el que los temas más complejos de la negociación en materia de reglas de origen, más agrícola, y temas laborales, podrían irse hacia los 2027. Sin embargo, lo que busca Estados Unidos, es avanzar en los temas de contención hacia China, según han comentado los propios representantes comerciales de Estados Unidos.
“Lo que es este concepto estadounidense, es el de alinear los intereses de seguridad económica de la región y eso puede implicar, por ejemplo, un acuerdo con México para incrementar los aranceles de la nación más favorecida. Y México por su parte, tiene que cuidar que se respeten sus compromisos”, así lo dijo en entrevista Kenneth Smith, socio de AGON, posterior a su ponencia en el Congreso Internacional de la Industria Automotriz (CIIAM), que organizó la Industria Nacional de Autopartes (INA) en la Ciudad de México.
México tiene que fortalecer su Ley de Inversión Extranjera, e introducir nuevos conceptos en materia de revisión de las inversiones. Entonces una iniciativa de ley que ya se envió al Congreso de México, lo que empata también con lo que Estados Unidos está haciendo en materia de lo que le llama ellos “Screen”, es decir, revisión de inversiones.
Y así, asegurar cuáles son los criterios para que otros países del mundo inviertan en tu país y se garantice la seguridad nacional. Y que las inversiones de verdad beneficien al país, dijo el ejecutivo.
Y respecto a las inversiones que se presume por parte de las automotrices chinas en México, por parte BYD, Chirey y otras desde hace años, está claro que, con el incremento de aranceles y las amenazas de Donald Trump, estas medidas han puesto como un “freno de mano” a esas inversiones para este país.
Presidente de Estados Unidos que pretende contener la penetración de productos chinos en la cadena de valor en América al Norte, y en este sentido, México buscará que, si no se eliminan por completo los aranceles, por lo menos que se reduzcan al nivel más bajo de cualquier país.
Por lo anterior, las automotrices chinas, no tienen garantías en México, de que sí invierten, puedan ingresar al mercado de Estados Unidos, y ello ha afectado la decisión de esas inversiones para nuestro país, así es que se van a esperar para ver qué pasa en los próximos meses con este acuerdo.
Es indudable el interés que tienen las automotrices chinas en México, porque han visto el éxito de las exportaciones de vehículos chinos, para producir para el mercado nacional y también ser un punto de exportación al resto de América Latina.
Y entre esas empresas se puede citar a BYD, Chirey, Geely, y GWM, pero ninguno de esos planes se ha concretado todavía, justamente porque le han puesto un “freno de mano”, y están esperando a ver cómo quede el T-MEC, y qué tipo de restricciones van a tener las exportaciones chinas a Estados Unidos.
Inversiones que difícilmente se irían a Estados Unidos, porque la incertidumbre que se vive con Donald Trump, está aquí y allá, porque por un lado, él ha mandado la señal de que está dispuesto a que las marcas chinas lleguen a su mercado, pero por el otro, impone aranceles.
En este momento, no hay un acuerdo o alguna insinuación de que lo anterior se pudiera dar, porque, además, los automóviles en un futuro, tendrán alta tecnología de información, capaz de transmitir datos, y eso no quiere Estados Unidos. Desde gobiernos anteriores, se dio la orden de frenar la incorporación de insumos de la tecnología de información que fueran de China.
Las automotrices chinas, no necesariamente son una pieza de cambio para las próximas negociaciones con Norteamérica, pero México está consiente que hay una presión competitiva “feroz” con China, en el sector automotriz.
Sin duda hay productos chinos, que a pesar de pagar aranceles del 50%, siguen estando los precios al consumidor muy por debajo de cualquier otra marca, entonces ahí es donde entra el análisis sobre la conveniencia de dejarlas entrar, porque si hay muchísimo apoyo estatal de China a empresas automotrices, lo que les facilita poder exportar al resto del mundo.
“Lo que es una realidad, es que México es el principal socio comercial de Estados Unidos; somos el principal comparador de productos estadounidenses y el principal exportador, y el principal proveedor, año tras año, de autopartes para la competitividad estadounidense”, dijo Kenneth Smith, socio de AGON.
