Cae optimismo de crecimiento económico en México: IPADE
El nivel de optimismo como la perspectiva de inversión de los empresarios egresados del IPADE ha empeorado respecto a sus expectativas de inicio del 2025, lo anterior de acuerdo a una encuesta de «Expectativas Empresariales» en un levantamiento realizado desde el 2020 para evaluar el sentir de los empresarios y directivos sobre el ecosistema empresarial.

El 74% de los encuestados piensa que los sucesos del entorno nacional han impactado más en la estabilidad política y económica del país en 2025, que los sucesos del entorno internacional.

De acuerdo con catedráticos del IPADE, al inicio del año, el 77% de los encuestados esperaba un crecimiento de ventas, ahora, este dato bajó al 66%. La brecha entre el optimismo sobre el cumplimiento de objetivos personales y empresariales aumentó.

«Así es que la incertidumbre jurídica y económica paraliza la inversión. Solamente el 35.2% considera que es buen momento para invertir en México. Y semestre a semestre, la inseguridad es un tema que sigue presente en las preocupaciones del empresariado.

«Asimismo, se mantiene la percepción de que los E.U. es principalmente una fuente de incertidumbre de la economía mexicana. Y la reforma jurídica y las políticas de combate al crimen organizado quitan el sueño a los empresarios encuestados».

Así lo enfatizaron los maestros Antonio Casanueva Fernández, Alberto
Ibarra Garza, y José Carlos Rodríguez Pueblita, luego de agregar que esta encuesta se efectuó con 1,477 empresas, en un porcentaje importante consideran que la expectativa de crecimiento del país está a la baja.

Se analizaron 20 sectores industriales y en 11 de ellos se registró una caída en dicha expectativa, tanto por factores internacionales, como nacionales, por una incertidumbre económica, jurídica y de seguridad, entre otros factores.

Por lo anterior, la perspectiva de crecimiento para el país el próximo año, se sitúa prácticamente igual que este año, es decir, que se seguirá con una resiliencia.

«Si bien en el primer semestre había una mejor perspectiva, para el segundo semestre cayó, y con una gran desaceleración para el cierre de este año. Y si se esperaban mayores inversiones por el nearshoring, ello se fue a la baja también», dijeron los catedráticos.

Incertidumbre que obliga a las empresas a esperar el panorama que se puede presentar. La realidad es que hay un gran sentido de vulnerabilidad ante la reforma jurídica, porque se considera un factor de riesgo, y con ello, no es el momento de invertir. Así es que hay un ambiente de negocios debilitado.

