Se requiere certidumbre comercial para la cadena automotriz de NA
La Suprema Corte de Estados Unidos determinó, mediante resolución judicial, que el Ejecutivo no tiene facultades para establecer gravámenes invocando la Ley de Poderes Económicos en Caso de Emergencia Internacional (IEEPA).
Al respecto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel provisional de 10% a las importaciones a nivel mundial, con fundamento en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 y anticipó el uso potencial de otras herramientas como son la sección 232 y 301.
En este entorno, la INA subraya la importancia de fortalecer la integración productiva regional, preservar reglas comerciales estables y asegurar condiciones de certidumbre para la inversión, factores que serán determinantes para mantener la posición de Norteamérica como uno de los polos automotrices más dinámicos del mundo.
La industria de autopartes en México —que supera los 120 mil millones de dólares anuales de producción y se mantiene como el principal proveedor de autopartes para Estados Unidos— constituye uno de los pilares más sólidos de la manufactura regional.
Cada minuto, miles de componentes cruzan las fronteras de América del Norte como parte de un sistema productivo profundamente interconectado.
Las medidas comerciales de aplicación generalizada, como han sido los aranceles impuestos por EUA, tienden a generar efectos en cascada a lo largo de la cadena de valor, particularmente en un sector donde la sincronización logística y la eficiencia transfronteriza son determinantes.
En la industria automotriz, la falta de certidumbre no solo eleva costos, sino que introduce fricciones que pueden traducirse en retrasos productivos, ajustes de inventarios y reconsideración de decisiones de inversión.
De cara al proceso de revisión del T-MEC previsto para este año, la INA sostiene que el momento actual representa una oportunidad para consolidar —y no fragmentar— la plataforma manufacturera de América del Norte.
La región enfrenta una competencia global cada vez más intensa en materia de electromovilidad, digitalización industrial y relocalización de cadenas de suministro. México continuará desempeñando un papel estratégico como socio confiable y como plataforma manufacturera clave para la región.
La Industria Nacional de Autopartes mantendrá un seguimiento puntual de la evolución del entorno comercial y continuará aportando análisis técnico y propuestas constructivas que contribuyan a la estabilidad, resiliencia y competitividad de la cadena automotriz de América del Norte.
