En Fórmula 1, la velocidad no se limita únicamente al día de la carrera. Si tomara 16 días imprimir el prototipo de una parte, probablemente se pierda la carrera sin que el vehículo pise la pista.
Es por eso que una de las contribuciones más inmediatas de Ford en su asociación con Red Bull Powertrains ha sido en el mundo de la manufactura avanzada.
Al aprovechar la tecnología de impresión 3D de última generación de la compañía del óvalo azul, se ha reducido el tiempo de manufactura pasando de 16 días a solo cinco.
Cuando existe la capacidad de perfeccionar diseños tres veces más rápido, no solo se está haciendo ingeniería, sino que se está cazando a la competencia.
“Como ingeniero en jefe de propulsores de Ford Racing, mi desafío es fusionar los 125 años de cultura ganadora de Ford con la agilidad implacable y los 20 años de historia ganadora de Red Bull. Liderados por Red Bull, Ford Racing está apoyando la construcción de una unidad de potencia de F1 desde cero para la temporada 2026, y la presión es abrumadora”, Christian Hertrich es el Ingeniero Jefe de Propulsores de Ford Racing.
Actualmente Ford está fabricando componentes únicos y altamente complejos para el motor de combustión, el sistema de aire de carga y los sistemas de recuperación de energía; piezas que se están perfeccionando en tiempo real entre los equipos de Michigan y Milton Keynes.
Pero el hardware es solo la mitad de la batalla. Como recién llegados a las regulaciones de 2026, Ford está enfrentándose a una brecha de experiencia de décadas frente a los fabricantes establecidos, por lo que la compañía no puede esperar a que las simulaciones tradicionales procesen los números.
Por esta razón y para cerrar esa brecha, uno de los ingenieros de simulación en Ford Racing, Kevin Ruybal, desarrolló un modelo de controles único, el cual funciona a una gran velocidad: 1,000 veces superior a la del tiempo real.
Este modelo se ha convertido en la herramienta principal para controles y calibración, lo que permite a los pilotos sentir el comportamiento del motor en el simulador y proporcionar retroalimentación antes de que el hardware físico siquiera exista.
Esta inteligencia digital se extiende profundamente a las pruebas de baterías. Ingenieros como Sam Angeli y Mike Huang están trabajando de la mano de los ingenieros de Red Bull en las oficinas centrales de Red Bull Ford Powertrains para resolver rompecabezas de cómo desplegar la energía eléctrica en conjunto con la potencia de combustión.
Mike ha desarrollado una herramienta sofisticada que utiliza programación dinámica y que actúa efectivamente como un estratega en tiempo real, asesorando al sistema sobre exactamente cuándo descargar o ahorrar energía para encontrar la forma más rápida de recorrer la pista.
Las estrategias de gestión térmica y los cálculos del estado de carga que el equipo ha estado perfeccionando para la parrilla de 2026 son los mismos pilares que eventualmente permitirán que una futura camioneta eléctrica de Ford remolque a mayor distancia y cargue más rápido.
Para ello, se está utilizando el laboratorio más innovador del mundo para asegurar que nuestros clientes obtengan la innovación que merecen.
El camino hacia marzo de 2026 es una tarea masiva, pero ver a los ingenieros de Ford Racing integrados trabajando a la perfección en Milton Keynes demuestra lo que es posible cuando dos equipos de clase mundial se unen.
La F1 es el campo de pruebas definitivo, y los equipos del Óvalo Azul y Red Bull Powertrains están listos para el desafío.