Porsche Design inaugura planta de relojería en Suiza
- Esto subraya el compromiso estratégico y de largo plazo de la marca con el segmento de Timepieces.
- El edificio histórico fue completamente modernizado y ahora ofrece tecnología de vanguardia, mayor capacidad productiva y condiciones laborales óptimas.
- La nueva “planta transparente” funciona tanto como instalación de producción como espacio de experiencia de marca, e incluye visitas guiadas.
Porsche Design inauguró oficialmente su nueva planta de relojería en Grenchen, Suiza, reafirmando su compromiso de largo plazo como fabricante independiente de relojes.
Con el traslado desde su antigua sede de producción en la cercana Solothurn hacia la nueva planta, la marca establece por primera vez una base operativa permanente en una de las regiones más tradicionales de la relojería suiza. El edificio histórico fue adquirido en la primavera de 2024, modernizado integralmente en apenas 18 meses y adaptado con precisión a las necesidades específicas de Porsche Design. El resultado es un centro de excelencia que marca una nueva etapa en el desarrollo y la fabricación de relojes mecánicos exclusivos.
La ceremonia de inauguración también representa un hito para Porsche AG, empresa matriz de Porsche Design. Como la única marca automotriz que cuenta con su propia planta de relojería, Porsche reafirma su compromiso de largo plazo con este negocio y con el desarrollo de piezas de alta calidad y sofisticación técnica, caracterizadas por un diseño inconfundible inspirado en los vehículos deportivos de la marca.
Tres años de planificación y construcción para una visión de largo plazo
A lo largo de tres años —desde la primera inspección del edificio, entonces desocupado, hasta el traslado a la planta terminada— se materializó un concepto integral para una instalación de producción interna. Este proyecto traslada el ADN de diseño y tecnología de Porsche al arte de la relojería mecánica. Materiales, ingeniería y diseño siguen un principio claro: la perfecta simbiosis entre forma y función. “Swiss Made” no es solo una promesa de origen, sino la expresión de estándares de calidad intransigentes y una parte esencial del ADN de la marca.
“Con la apertura de nuestra nueva planta de relojería en Grenchen, iniciamos un nuevo capítulo para Porsche Design Timepieces. Esta inversión representa un claro compromiso con nuestra división de relojes y refleja nuestra mentalidad emprendedora para seguir desarrollando este segmento”, afirma Matthias Becker, miembro del Consejo Ejecutivo de Ventas y Marketing de Porsche AG y presidente del Consejo Asesor del Porsche Lifestyle Group. “Como el primer fabricante automotriz con su propia planta de relojería, nuestra ambición es clara: ofrecer a nuestros clientes relojes excepcionales que combinen innovación, precisión y un alto nivel de personalización, fieles al estilo Porsche”.
En el centro de esta estrategia se encuentra la personalización. Los relojes hechos a medida constituyen el eje principal del portafolio. En la planta se crean piezas únicas, configuradas según las preferencias individuales de cada cliente y elaboradas con absoluta precisión. Al igual que en la configuración de un deportivo, cada modelo combina excelencia en ingeniería y funcionalidad con un lenguaje de diseño claro y depurado.
“Para nosotros, Grenchen es mucho más que un centro de producción. En este edificio histórico damos continuidad a la visión de nuestro fundador, F. A. Porsche. Aquí concentramos toda nuestra experiencia para desarrollar y fabricar relojes mecánicos que establezcan nuevos estándares en innovación y personalización. Cada reloj encarna esta filosofía: diseño coherente, sofisticación técnica y la misma pasión que caracteriza a un deportivo de Zuffenhausen”, señala Rolf Bergmann, CEO de la planta de relojería Porsche Design.
La decisión de ubicar la instalación en el corazón del llamado triángulo relojero suizo también responde a una estrategia de largo plazo. La región ofrece un ecosistema único de proveedores especializados y profesionales altamente calificados. Al concentrar funciones clave —desde desarrollo e ingeniería hasta ensamblaje, control de calidad y servicios posventa— Porsche Design refuerza su experiencia a lo largo de toda la cadena de valor.
Tecnología de vanguardia, mayor capacidad y condiciones ideales
El edificio histórico fue modernizado de forma integral y reorganizado funcionalmente. Con una superficie total aproximada de 3,600 metros cuadrados, la planta cuenta actualmente con diez estaciones de relojería de última generación. La arquitectura clara y simétrica, junto con un interior abierto y luminoso, crea un entorno de trabajo diseñado específicamente para la producción mecánica de precisión.
Un sistema de iluminación especialmente desarrollado simula luz diurna constante en todo el espacio. Esta iluminación base se complementa con luces LED ajustables de manera individual en cada estación, lo que permite detectar incluso las partículas de polvo más finas o mínimas desviaciones de superficie en cualquier momento del día o del año.
Las condiciones climáticas estables son fundamentales para la fabricación de relojes mecánicos. Por ello, la planta dispone de una sala limpia certificada ISO 7, con bancos de trabajo a nivel ISO 5. Un avanzado sistema de ventilación, con cinco renovaciones de aire por hora, humedad controlada entre 40 y 50 por ciento, y tecnología de sobrepresión, garantiza máxima limpieza y estabilidad. El acceso se realiza exclusivamente a través de una esclusa y con indumentaria protectora, asegurando condiciones óptimas en todo momento.
El área productiva está organizada conforme a flujos de trabajo claramente definidos y sigue el principio Porsche de fabricación secuencial, con distancias cortas y logística eficiente just-in-time. Un sistema de transporte por gravedad conecta directamente el área logística con la sala limpia, sin puntos adicionales de acceso, combinando eficiencia operativa con los más altos estándares de seguridad.
Además de la producción, el edificio alberga áreas de desarrollo, control de calidad, servicios posventa y funciones administrativas centrales. Para el personal administrativo se habilitaron oficinas amplias, luminosas y climatizadas, con estaciones de trabajo modernas y salas de reuniones. Los espacios comunes —como comedores y cocina para el personal— cumplen con los estándares más recientes y fomentan la interacción personal y el intercambio profesional.
“En nuestra nueva planta seguimos el principio de ‘no más, sino mejor’”, enfatiza Rolf Bergmann. “La precisión comienza con la arquitectura y el diseño del edificio. Solo con condiciones de trabajo de vanguardia en producción, logística y administración es posible alcanzar el máximo rendimiento. Desde la primera idea hasta el producto terminado y más allá, el proceso es largo. Por eso era esencial crear las condiciones ideales para cada disciplina. Solo así cada engranaje encaja perfectamente con el siguiente, como en un movimiento suizo”.
La sostenibilidad es un pilar clave en el diseño y operación de la planta. Desde el inicio, el enfoque estuvo centrado en la eficiencia energética y el uso responsable de los recursos. En el techo se instaló un sistema fotovoltaico moderno con 211 paneles solares y una potencia pico de 134 kW, capaz de cubrir hasta el 62 % de las necesidades energéticas de la instalación.
Una bomba de calor de alto rendimiento respalda procesos eficientes de calefacción y refrigeración, mientras que un sistema de ventilación con recuperación de calor reduce aún más el consumo energético. Este enfoque se extiende a todos los elementos del edificio, diseñados para suministrar agua fría de forma predeterminada y evitar un consumo innecesario de energía.
Una historia arraigada en la relojería suiza
La búsqueda de un nuevo edificio comenzó en 2020, cuando quedó claro que la capacidad de producción en Solothurn ya no sería suficiente a largo plazo y que no existían opciones de expansión. Tras evaluar múltiples alternativas, la elección recayó en el edificio histórico de Grenchen, tanto por su ubicación estratégica como por su conexión histórica con Porsche Design.
Construido en 1955, el inmueble fue la sede original de la prestigiosa marca relojera Eterna. En 1995 fue adquirido por F. A. P. Beteiligungen GmbH, sociedad en la que participaron el profesor Ferdinand Alexander Porsche y su hijo. Entre 1998 y 2014, los relojes Porsche Design se fabricaron aquí bajo licencia de Eterna.
La decisión de establecer una planta propia refleja un principio que ha definido a Porsche desde sus orígenes: asumir internamente los más altos estándares. Aquello que Ferry Porsche expresó para los automóviles deportivos también aplica a la relojería: si algo no existe en la forma deseada, debe desarrollarse por cuenta propia. En 1972, F. A. Porsche trasladó esta filosofía al mundo del diseño y la relojería, sentando las bases del ADN de Porsche Design.
“Hemos evaluado numerosos emplazamientos. Nuestro principio rector fue mantener viva la filosofía de Ferry Porsche. Después de todo, esta planta es apenas la tercera sede de producción propia de Porsche. Aplicamos la misma precisión y atención al detalle que ponemos en nuestros relojes para crear las condiciones exactas que requiere nuestra manufactura”, afirma Bergmann.
Tradición y modernidad en perfecta armonía
La planta combina una estructura histórica con arquitectura y tecnología contemporáneas. Se puso especial cuidado en conservar y restaurar elementos históricos seleccionados. En la sala de reuniones catalogada, los acabados y detalles de estuco fueron restaurados meticulosamente para preservar su carácter original. Las puertas acorazadas originales de 1956 también se reacondicionaron técnicamente sin modificar su apariencia, destacando el respeto por la historia del edificio.
Líneas limpias, espacios luminosos y estructuras funcionales definen un entorno de producción moderno que refleja los principios de diseño de Porsche Design. Detalles sutiles —como una barandilla de escalera revestida con cuero original Porsche en color rojo carmín— evocan las raíces de la marca en el diseño automotriz.
La “planta de vidrio”: vivir la relojería
La nueva instalación funciona tanto como planta de producción como espacio de experiencia de marca. En la planta baja, un área de exhibición y eventos recorre la evolución de Porsche Design Timepieces desde 1972. Piezas históricas y material de archivo cuidadosamente curado ilustran la estrecha relación entre el diseño automotriz y la relojería.
El área de configuración, denominada Fitting Lounge, permite a los clientes diseñar un reloj a medida directamente en el lugar y recogerlo una vez completada su producción personalizada. Por primera vez, configuración, fabricación y entrega se integran bajo un mismo techo.
El concepto se completa con áreas tipo lounge y espacios flexibles para eventos, ideales para encuentros y presentaciones. Un atractivo especial es la posibilidad de que los clientes ingresen con su Porsche directamente a la planta, creando una experiencia única que refuerza el vínculo entre automóvil y reloj.
Desde el inicio de la planificación, el principio de transparencia —a través de una “planta de vidrio”— fue un eje rector. Esto permite ofrecer visitas guiadas a la fábrica, una tradición arraigada en Porsche, y brindar a los clientes de Porsche Design una mirada exclusiva al altamente especializado mundo de la relojería.
Crecimiento orgánico con visión de futuro
Con una orientación tecnológica y organizacional claramente definida, Porsche Design establece las bases para el desarrollo sostenible de su negocio de relojes. La planta de Grenchen está diseñada para un crecimiento orgánico de largo plazo: procesos escalables y capacidades adicionales potenciales ofrecen la flexibilidad necesaria para futuras etapas de desarrollo.
“Nuestra perspectiva es de largo aliento. Con la planta de Grenchen estamos creando la base para la próxima generación de Porsche Design Timepieces. Se trata menos de volumen y más de sustancia: innovación, máxima personalización y excelencia técnica”, concluye Rolf Bergmann. Con esta nueva planta, Porsche Design consolida una base sólida para el futuro de su relojería.
