Electromovilidad redefine la estrategia industrial de México
-Sector público y privado alinean agenda en el EV Business Hub.
La industria automotriz mexicana avanzó en la construcción de una hoja de ruta para la electromovilidad durante el EV Business Hub México, un espacio de diálogo convocado por el Clúster Automotriz Metropolitano y la Electro Movilidad Asociación (EMA), en coordinación con la Secretaría de Economía, donde coincidieron autoridades, empresas y especialistas en la necesidad de acelerar la transformación tecnológica, fortalecer cadenas de valor y consolidar un ecosistema industrial competitivo.
Visión institucional: una política industrial con impacto económico y social
Ismael Ortiz, titular de la Unidad de Inteligencia Económica, planteó que México enfrenta una coyuntura clave para capitalizar la relocalización de cadenas productivas y la adopción de nuevas tecnologías.
“El país se ha consolidado como el principal productor automotriz de América Latina y uno de los actores más relevantes a nivel global. Este posicionamiento abre una ventana para fortalecer proveedores locales e integrar nuevas tecnologías”, señaló y agregó que la transición hacia la
electromovilidad forma parte de una estrategia de desarrollo económico y sostenibilidad.
“La meta del sector privado de alcanzar 50% de ventas de vehículos eléctricos en 2030 implica acelerar innovación, infraestructura, talento e inversión. Desde la Secretaría de Economía existe el compromiso de acompañar este proceso”, indicó.
Rodolfo Osorio, responsable de electromovilidad en la Secretaría de Economía, vinculó el crecimiento del sector con la política industrial del país.
“La electromovilidad no debe entenderse como un cambio de vehículo, sino como una estrategia integral de desarrollo industrial que conecte capacidades, detone inversión y genere oportunidades concretas”, explicó.
Destacó que el enfoque incluye contenido nacional, atracción de inversión y desarrollo tecnológico.
“No se trata únicamente de ensamblar vehículos eléctricos, sino de producir baterías, electrónica avanzada, semiconductores e infraestructura de carga, integrando a las mipymes y asegurando que el valor agregado permanezca en México”.
-Apertura, el punto de inflexión de la industria automotriz.
La participación de Elisa Crespo, presidenta ejecutiva del Clúster Automotriz Metropolitano, marcó el eje estratégico del encuentro al posicionar la electromovilidad como un cambio estructural en el modelo de negocio del sector.
“La electromovilidad no es una tendencia futura, es una realidad que ya está definiendo decisiones de inversión y estrategia empresarial”.
Crespo señaló que la industria enfrenta una transformación profunda en toda su cadena de valor.
“La transición hacia vehículos eléctricos no es incremental, implica redefinir dónde y cómo se genera valor dentro de la industria”.
Asimismo, recalcó el papel de México en el nuevo mapa global.
“La industria automotriz representa cerca del 3.5% del PIB y más del 30% de las exportaciones manufactureras. Sin embargo, esta posición no está garantizada en la transición hacia la electrificación”.
Añadió que la zona metropolitana concentra condiciones clave para el desarrollo del mercado eléctrico. “Aquí convergen demanda, infraestructura, regulación y nuevos modelos de negocio. Es el laboratorio natural para la innovación en movilidad eléctrica”.
Por su parte, Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA), expuso que el avance de la electromovilidad ha pasado de depender de incentivos regulatorios a responder cada vez más a dinámicas de mercado, impulsadas por la reducción de costos tecnológicos y el encarecimiento de combustibles.
Advirtió que uno de los principales riesgos para la industria es la resistencia al cambio, al tiempo que subrayó que, incluso con una participación parcial en el mercado, la movilidad eléctrica representa una oportunidad relevante de negocio. También destacó que la evolución tecnológica obliga a proveedores tradicionales a replantear su integración en la nueva cadena de valor.
Panel 1: Mercado, regulación y competitividad global.
Eugenio Grandio, presidente de EMA El mercado de vehículos eléctricos ha comenzado a responder a condiciones económicas más que a incentivos, lo que marca una nueva etapa en su desarrollo. “La electromovilidad dejó de depender únicamente de la política pública y ahora avanza por lógica de mercado”.
El comportamiento del consumidor ha cambiado ante factores como el precio de los combustibles y la evolución tecnológica. “En algunos casos ya existen vehículos eléctricos más accesibles que los de combustión, lo que impulsa su adopción de forma natural”.
La transformación representa riesgos para empresas que no ajusten su estrategia. “La resistencia al cambio puede dejar fuera a quienes no se preparen para esta transición”.
El crecimiento del mercado nacional confirma esta tendencia. “Ya se superan las 235 mil unidades colocadas por los miembros de la asociación, lo que muestra que la electromovilidad es una realidad en México”.
Alejandro Canela, vicepresidente de Siemens México
La integración tecnológica comienza desde el diseño del vehículo, incorporando software, electrónica y plataformas digitales. “La transformación hacia vehículos eléctricos se construye desde el desarrollo del producto y su arquitectura tecnológica”.
El mercado mexicano presenta una brecha entre producción y consumo. El desarrollo energético y regulatorio se mantiene como un factor crítico.
“México fabrica vehículos eléctricos con alta calidad, pero no los consume al mismo ritmo. Se requieren condiciones que incentiven la generación eléctrica y el desarrollo de redes inteligentes para hacer competitivo el ecosistema”.
El fortalecimiento del ecosistema depende de la colaboración entre actores. “La vinculación entre industria, academia y gobierno es clave para desarrollar talento y capacidades”. Carlos Gutiérrez, Director asuntos gubernamentales y externos en BMW Group Méxic
La transición hacia la electromovilidad ha sido gradual dentro de la industria automotriz global. “Se ha trabajado en mejorar la eficiencia de motores de combustión mientras se desarrollan vehículos
eléctricos”.
México se posiciona como un nodo relevante dentro de esta transformación. “A partir de 2027 se producirán baterías y vehículos eléctricos en San Luis Potosí, con exportaciones a más de 80 países”.
El desarrollo del mercado enfrenta retos estructurales. La sostenibilidad abarca toda la cadena productiva. “La infraestructura de carga y la disponibilidad de energía limpia son factores clave para acelerar la adopción. No se puede hablar de cero emisiones si los procesos de producción no cumplen estándares ambientales”.
Panel 2: Del componente al vehículo eléctrico.
Elisa Crespo, presidenta ejecutiva del Cluster Automotriz Metropolitano
La transición hacia la electromovilidad implica retos en múltiples frentes dentro de la proveeduría automotriz. “Los desafíos incluyen baterías, materiales críticos, electrónica de potencia, infraestructura de recarga, rediseño vehicular, costos, normatividad y talento”, enumeró.
Klaus Wagishauser, Vicepresidente Comercial Bosch planta Toluca.
Las plantas automotrices operan actualmente bajo un modelo dual.
“La transición ocurre en paralelo: conviven procesos tradicionales con el desarrollo de nuevos componentes eléctricos. Las inversiones en tecnología responden a necesidades futuras, se desarrollan capacidades en software y electrificación que aún no generan retorno inmediato”.
El reto financiero es parte del proceso de transformación. “Las empresas deben invertir hoy para competir en el futuro”.
Alfonso Villa, Desarrollo Business Development & Strategic Projects CC Americas ZF
El desarrollo de baterías se mantiene como uno de los principales desafíos del sector. “La electromovilidad no será masiva sin resolver la cadena de suministro de materiales críticos. La incertidumbre tecnológica influye en la toma de decisiones. No está definido qué tecnología dominará, lo que complica la asignación de inversiones”.
Fernando González, Country Manager de SEGULA Technologies
El reordenamiento global de cadenas productivas abre oportunidades para nuevos actores.
“El dominio de Asia en baterías y componentes genera espacio para desarrollar nuevas cadenas en otras regiones”.
México cuenta con ventajas competitivas para atraer inversión. “El país tiene talento, ubicación estratégica y acuerdos comerciales que pueden facilitar la relocalización. La competencia por estas inversiones será intensa. La captación de estas oportunidades dependerá de la capacidad de
ejecución”.
Panel 3: Infraestructura, energía y modelos de negocio
Roberto Rocha, Co fundador de VEMO
El desarrollo de la electromovilidad requiere modelos integrales.
“La combinación de flotas, infraestructura, financiamiento y tecnología permite escalar el mercado”.
Los segmentos con mayor potencial ya muestran avances. “Las plataformas de movilidad y la última milla presentan oportunidades claras para la electrificación. El acceso a infraestructura es un factor determinante. La masificación dependerá de atender a usuarios que no pueden instalar cargadores en casa”.
Marcelo Damián, Grizzle, Fabricante de Cargadores
El crecimiento de la infraestructura acompaña la evolución del mercado. La demanda de soluciones de carga ha incrementado de forma acelerada. La experiencia internacional ofrece referencias para México. “El desarrollo en otros países muestra la importancia de incentivos para detonar el sector”.
Gerónimo Martínez, S2G, Soluciones de IT
La digitalización se posiciona como un elemento clave en la operación. “La gestión inteligente de la carga permite reducir costos y optimizar el consumo energético. El modelo de infraestructura evoluciona hacia redes interconectadas. El sistema de carga funcionará de forma similar a las telecomunicaciones, con redes abiertas y compartidas”.
Vicente Roqueñi, Didi, Flotas de Uso intensivo La eficiencia operativa de los vehículos eléctricos representa una ventaja económica.
“El costo total de operación es menor, especialmente en mantenimiento y consumo energético”, explicó.
El impacto directo se refleja en los ingresos de los usuarios. “Los ahorros pueden traducirse en mayores ingresos para quienes utilizan estos vehículos como herramienta de trabajo. La electromovilidad fue identificada como una transformación estructural que redefine la industria
automotriz en México”.
El diálogo entre sector público y privado se posiciona como un elemento clave para acelerar esta transición. “Estos espacios permiten generar alianzas, conocimiento aplicado y nuevas oportunidades de inversión”, señaló Ismael Ortiz.
La velocidad de ejecución será determinante en los próximos años. “La discusión ya no es si se debe invertir en electromovilidad, sino cómo y con qué rapidez se hará”, concluyó Elisa Crespo.
El EV Business Hub México se consolida como una plataforma de articulación para avanzar hacia un modelo industrial basado en innovación, sostenibilidad y competitividad global.
