Ford Fathom, el nuevo eléctrico que marcará un hito
El proyecto del nuevo vehículo eléctrico de tamaño mediano de Ford —desde su ingeniería hasta su nombre— surgió de un profundo conocimiento de la persona que conducirá el vehículo; su día, sus retos, sus metas.
Las motivaciones de este usuario son un poco diferentes a las del cliente tradicional y definirlas fue lo que guio cada decisión sobre el primer vehículo construido en la Plataforma Universal de Vehículos Eléctricos de Ford. Esto significó que el nombre tenía que capturar una mentalidad, cambiando el enfoque de las especificaciones a un espíritu de adaptabilidad. Y hoy, Ford se enorgullece de presentar el nuevo: Ford Fathom.
Este vehículo eléctrico mediano con batería de autonomía estándar competirá en el corazón del mercado asequible de vehículos eléctricos. Con más espacio interior para pasajeros que una SUV de tamaño mediano, una gran pantalla táctil de alta resolución, capacidad de energía bidireccional, una llave digital, así como un frunk y una caja para mayor flexibilidad en la carga, Ford Fathom tiene capacidad para cinco adultos y es igual de cómodo en un día de trabajo que en una aventura de fin de semana.
Los lazos que unen
Es una práctica común en la industria automotriz nombrar a un vehículo con un código alfanumérico. Una cadena de letras y números que habla sobre el nivel de equipamiento, motor o alguna especificación. Es algo que Ford ha usado y que, en vehículos como F-150, se han ganado mucho amor con esta convención de nombres.
Pero nos hemos comprometido a hacer las cosas diferente con este vehículo desde el principio; está en nuestro ADN. Es por eso que Ford eligió un nombre para dar al vehículo una personalidad, un alma, y hacer que fuera un personaje en la vida del usuario.
Esa filosofía guio un proceso de nombramiento de nueve meses. La capacidad de Fathom es innegable, pero hay más en el producto de lo que parece a simple vista.
La palabra “fathom” en sí misma tiene diferentes significados, tal y como Ford quería. Mucho antes de que significara profundidad en el idioma inglés, “fathom” describía la extensión de los brazos estirados de una persona, aproximadamente 1.8 metros. Después, los marineros tomaron prestada esa extensión para medir el agua cuyo fondo no podían ver. Con el tiempo, la palabra llegó a significar algo totalmente diferente: comprender algo por completo.
Un nombre para medir algo que no puedes ver, que evolucionó a una palabra sobre comprender. Un vehículo que comenzó tratando de entender a un cliente específico; esa era toda la premisa.
El arte del corte
Entonces, ¿cómo se llegó a Fathom? A veces, descubrir lo qué funciona empieza con una larga lista de lo que no funciona.
Primero, el equipo revisó a fondo los archivos de Ford, analizando cómo esta compañía ha nombrado los vehículos por más de 100 años, desde Galaxie y Taurus, hasta el primer vehículo de Ford que cerró la brecha entre un auto y una pick-up, Ford Ranchero. Cada opción vino con una implicación específica, una que podría no encajar con la nueva camioneta eléctrica.
El equipo se preguntaba: ¿Qué comunica profundidad debajo de la superficie?, ¿Cómo comunicar una sensación emocional de un vehículo que es más de lo que parece?
Dos redactores de Ford concibieron por separado «Fathom.» Pero no fue una decisión inmediata. El nombre existió en una hoja con cientos de otras opciones.
Antes de las reuniones donde se cortaban pequeños grupos de nombres de contendientes, el equipo de Nombres recorría la sala pidiendo hasta a 15 ingenieros que eligieran sus favoritos. Un ingeniero, que por cierto encajaba en el perfil de usuario este nuevo vehículo, tenía la asombrosa habilidad de elegir al ganador antes de cada reunión.
A medida que la lista disminuía, Fathom sobrevivió a cada corte hasta que quedó en una lista corta, destacándose fácilmente como la primera opción entre los grupos de discusión.
Ford construye un nuevo vehículo eléctrico mediano pensando en una persona a la que dedicó años conocer. A medida que los clientes comienzan a explorar la tecnología y el diseño de Fathom, se vuelve más clara la relación entre el nombre, el producto y el conductor.

