Cada km cuenta en la reducción de emisiones de vehículos Toyota
La forma en la que nos movemos hoy define buena parte del impacto que generamos en el entorno. En México, el transporte es un componente clave dentro de la conversación ambiental y, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), figura entre los principales responsables de las emisiones de CO2.
Este contexto plantea un reto claro para la industria automotriz: desarrollar vehículos cada vez más eficientes, capaces de reducir emisiones sin perder desempeño, capacidad o versatilidad. Bajo esta premisa, cada kilómetro recorrido adquiere un nuevo significado en el camino hacia una movilidad más responsable.
En el marco del Día Mundial por la Reducción de Emisiones de CO2, Toyota refuerza su compromiso con una movilidad más eficiente, demostrando que hoy es posible reducir emisiones incluso en segmentos tradicionalmente asociados con mayor consumo, como las pickups y SUVs.
Gracias a la innovación continua en trenes motrices, electrificación y eficiencia mecánica, Toyota ha logrado que estos vehículos integren soluciones que equilibran potencia, rendimiento y reducción de emisiones.
Este enfoque ya se refleja en resultados concretos. A través de la expansión de tecnologías híbridas eléctricas (HEV) a más modelos y la optimización de motores de combustión interna, Toyota ha contribuido a una reducción cercana de 1.9 millones de toneladas de CO2 equivalentes, resultado de la suma del impacto positivo de múltiples vehículos que recorren millones de kilómetros cada año.
En el caso de las pickups, Toyota ha incorporado avances significativos en sus trenes motrices y sistemas de gestión de potencia. Hilux mHEV, por ejemplo, integra un sistema mild hybrid que apoya al motor de combustión con asistencia eléctrica, optimizando el consumo de combustible y reduciendo las emisiones de CO2 sin comprometer su desempeño y durabilidad.
Esta tecnología ayuda a suavizar las arrancadas y recuperaciones de velocidad, disminuyendo el esfuerzo del motor y, con ello, el consumo energético en entornos urbanos y carreteros.
Tacoma HEV combina un motor a gasolina turbo de 2.4 litros con un sistema híbrido eléctrico i-Force Max para entregar hasta 326 HP y 465 lb-pie de torque, lo que le permite ofrecer un desempeño contundente en carretera y en terrenos demandantes, con una gestión más eficiente de combustible y emisiones.
En esta pickup, el sistema híbrido no solo apoya al motor en aceleraciones y arranques, sino que también optimiza la recuperación de energía durante la conducción, reduciendo el esfuerzo del motor térmico y, en consecuencia, las emisiones de CO2.
Por su parte, Tundra también integra una versión del sistema i-Force Max híbrido eléctrico, que combina un motor V6 Twin-Turbo con asistencia eléctrica para generar una potencia total significativa, reduciendo simultáneamente el consumo de combustible sin sacrificar capacidad de arrastre ni desempeño.
Gracias a esta plataforma híbrida, Tundra ofrece una conducción robusta, con una entrega de potencia más lineal y una eficiencia energética superior a la de motores tradicionales, contribuyendo a disminuir emisiones incluso en trayectos de alto esfuerzo.
4Runner HEV, referente histórico del desempeño todoterreno de Toyota, da un paso firme hacia una operación más eficiente al incorporar un sistema híbrido eléctrico de alto desempeño que optimiza la entrega de potencia en condiciones exigentes.
Al combinar un motor turbo de 2.4 litros con un motor eléctrico, ofrece 326 HP y 465 lb-pie de torque, permitiendo una respuesta más inmediata y una mejor administración de energía en terrenos exigentes.
La transmisión automática de 8 velocidades y los sistemas de control electrónico trabajan de forma conjunta para optimizar el desempeño en carretera y fuera de ella, logrando un balance entre robustez, capacidad y una reducción progresiva en el impacto ambiental durante recorridos largos o de alta demanda.
En el universo SUV, Toyota ha impulsado la electrificación como estrategia central para reducir emisiones. RAV4, uno de los modelos más vendidos en México, integra un sistema híbrido eléctrico que combina un motor de gasolina de 2.5 litros con motores eléctricos sincronizados de imanes permanentes y una batería de alto voltaje. Este tren motriz permite que, en condiciones de manejo urbano, el motor eléctrico asuma gran parte de la propulsión, reduciendo significativamente el consumo de combustible y las emisiones de CO2.
Modelos como Highlander y Corolla Cross llevan esta visión aún más lejos. Highlander, con su sistema híbrido eléctrico avanzado, no solo ofrece mayor eficiencia en ciudad y carretera, sino también una experiencia de manejo suave y silenciosa, lo que incentiva un uso más consciente del tren motriz. Corolla Cross, por su parte, combina la tecnología híbrida eléctrica con un diseño compacto y balanceado que favorece consumos reducidos en uso urbano, reforzando que la electrificación y la eficiencia ya no son atributos exclusivos de segmentos pequeños, sino una realidad también en SUVs de mayor tamaño.
Cada una de estas tecnologías son prueba de que la movilidad responsable y el desempeño pueden coexistir, incluso en vehículos de mayor tamaño. La combinación de trenes motrices más eficientes, sistemas híbridos eléctricos avanzados y asistencias que promueven un uso inteligente de la energía permite a las pickups y SUVs de Toyota contribuir de manera significativa a la reducción de emisiones de CO2, sin sacrificar utilidad y versatilidad.
Así, para Toyota el camino hacia una movilidad más responsable se construye kilómetro a kilómetro. A través de la innovación tecnológica, la mejora continua en eficiencia y una visión de largo plazo, la marca sigue transformando la industria automotriz en México, reafirmando que desempeño y reducción de emisiones pueden avanzar en la misma dirección, incluso en
