-La INA destaca la importancia de mantener la certidumbre jurídica y comercial para consolidar a la región de Norteamérica.
En el marco de la conclusión de la Reunión de la Comisión de Libre Comercio y la Revisión Conjunta (Joint Review) del T-MEC, la Industria Nacional de Autopartes, A.C. (INA) expresa su apoyo y alineación con la estrategia e información compartida el día de hoy por la Secretaría de Economía, para dar continuidad a la certidumbre comercial del sector de Norteamérica.
El T-MEC es una historia de éxito compartida para toda la industria automotriz regional, con miles de millones de dólares invertidos y la creación de cientos de miles de empleos de manufactura desde su entrada en vigor.
Las revisiones del tratado no deben entenderse únicamente como un mecanismo de actualización, sino como una oportunidad histórica para transitar de una agenda puramente comercial hacia una política industrial regional que preserve la alianza trilateral, fortalezca el trato preferencial aplicable a los bienes originarios y asegure la continuidad de las condiciones operativas que requiere el sector para seguir prosperando.
Tras las declaraciones oficiales respecto a las posturas de los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y México, la INA dará seguimiento técnico al esquema de trabajo coordinado por la Secretaria de Economía, priorizando los siguientes puntos clave:
Revisiones periódicas: Se perfila un esquema de seguimiento y revisiones periódicas durante los próximos años, con el objetivo de preservar la vigencia del Tratado y otorgar certidumbre a la inversión.
Seguimiento Inmediato: El sector privado se mantiene atento y coordinado para el próximo encuentro técnico del 20 de julio, donde se profundizará en las mesas de análisis con las delegaciones de Estados Unidos y Canadá para mitigar cualquier espacio de incertidumbre para los inversionistas
Agenda Estratégica de Competitividad: La industria considera prioritario que las mesas técnicas de los próximos meses impulsen avances sustanciales en:
El fortalecimiento y resiliencia de las cadenas regionales de suministro.
La modernización de reglas de origen que preserven la competitividad manufacturera.
La facilitación comercial, simplificación aduanera y atracción de inversiones por nearshoring.
La integración de sectores clave como electromovilidad, semiconductores y minerales críticos.
El desarrollo de proveedores regionales y la reducción de dependencias estratégicas externas.
Para la INA, la estabilidad del tratado es el pilar de la competitividad. Por ello, la asociación mantiene una comunicación permanente y una estrecha alianza con sus organizaciones hermanas en la región: la Motor & Equipment Manufacturers Association (MEMA) de Estados Unidos y la Automotive Parts Manufacturers’ Association (APMA) de Canadá.
Esta alianza asegura que la cadena de valor opere con la máxima solidez, transformando los desafíos globales en negocios reales y de largo plazo para la región.