E.U. rechaza la extensión al T-MEC, iniciando el mecanismo de revisiones anuales
-En línea con lo planteado en el artículo 34.7 del T-MEC, los representantes comerciales de México, E.U. y Canadá se reunieron hoy para comunicar si deseaban extender la vigencia del tratado por 16 años más
– Como ya había sido publicado anteriormente, México y Canadá sí estaban de acuerdo en una extensión del tratado. No obstante, y en línea con lo esperado, EE. UU. no respaldó esta opción
– Con ello, está estipulado que el tratado seguirá vigente por los próximos 10 años (hasta el 2036), pero que se deberán realizar ‘revisiones anuales’ que atiendan los reclamos de los distintos países
– Como teníamos previsto en nuestra nota T-MEC 2026: Entre la geopolítica, el comercio y la integración regional, el escenario de revisiones anuales se materializó. Pensamos que este será un proceso de transición para llegar a un acuerdo duradero. Esto implica seguir operando con el T-MEC actual mientras continúan negociaciones técnicas y sectoriales hasta encontrar el momento adecuado para acordar su extensión por 16 años más
– Sobre los anuncios de hoy, el comunicado de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR por sus siglas en inglés) menciona que “EE. UU. seguirá colaborando con México y Canadá para abordar las deficiencias del acuerdo y nuestros déficits comerciales con estos países…”
– En un video en X, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, comentó sobre la posición de EE. UU. y el inicio de las revisiones anuales. Argumentó que la meta es “…que cada año la revisión tenga menos asuntos pendientes…”. Además, señaló que buscarán que la revisión concluya en un “…plazo razonable…”
– Tras esto, en una conferencia de prensa, Ebrard apuntó que el mecanismo de revisiones anuales no está definido en el tratado, siendo algo que tendrán que acordar los tres países. En el mismo foro apuntó que se ha avanzado en los temas pendientes con EE. UU., atendiendo ya varias de sus preocupaciones. En el caso de los temas que aquejan a nuestro país con respecto a señaló que estos incluyen: los aranceles de la Sección 232 (e.g. autos, acero, aluminio), el reconocimiento del contenido regional, la seguridad económica y el tratamiento del sector agrícola. En el caso de Canadá apuntó que no se tienen pendientes
– Por parte de Canadá, el ministro responsable de la relación comercial con EE. UU., Dominic LeBlanc, dijo que “Coincidimos en la importancia de seguir con nuestras conversaciones y de identificar formas de garantizar que los marcos comerciales y de inversión […] sigan contribuyendo a la prosperidad y la competitividad de América del Norte…”
– Tanto el USTR como el secretario Ebrard reafirmaron que la tercera ronda de discusiones bilaterales entre México y E.U. se llevarán a cabo en la semana del 20 de julio en la Ciudad de México.

Continuidad comercial ante revisión más profunda: HSBC
-Con el inicio de la revisión del T-MEC este 1 de julio, Estados Unidos decidió realizar revisiones anuales del acuerdo.
-Este escenario implica que el tratado seguiría vigente al menos hasta 2036, cuando expira, con margen para negociar partes específicas en los próximos años.
-Aunque esto genera incertidumbre sobre los cambios que podrían buscarse, el marco comercial actual debería seguir respaldando a México para fortalecer las cadenas de suministro en la región y ganar participación de mercado en Estados Unidos.
-Hechos.
El 1 de julio, fecha que marcó l inicio oficial de la revisión del T-MEC, Estados Unidos decidió llevar a cabo revisiones anuales del acuerdo. Este escenario implica que el marco comercial actual se mantiene vigente, mientras las tres partes negocian aspectos específicos del tratado que podrían modificarse antes de acordar una renovación de mayor plazo.
No existe un calendario definido para las negociaciones a futuro, ya que las revisiones anuales implican un proceso abierto hasta que potencialmente se alcance una resolución final.
–Implicaciones.
Desde la perspectiva mexicana, consideramos que este escenario es, en términos netos, positivo. La razón es que, aunque este anuncio podría generar incertidumbre sobre los cambios que podrían buscar las autoridades estadounidenses, el marco comercial vigente debería seguir apoyando a México para fortalecer las cadenas de suministro en la región y ganar participación de mercado en Estados Unidos.
Además, la posibilidad de un proceso de renegociación más amplio representa una oportunidad para que las empresas establecidas en la región se involucren más y expresen sus opiniones de cara a un acuerdo de mayor plazo.
Sin embargo, si las tres partes entran en una renegociación más profunda, el proceso legislativo podría volverse más complejo y prolongado. Por ejemplo, en el caso de México, la Secretaría de Economía encabeza las conversaciones con Estados Unidos y Canadá. En un escenario en el que la revisión del T-MEC se concentre en extender el tratado con cambios menores, el Congreso mexicano no participaría.
No obstante, si se tratara de cambios de mayor calado (como ocurrió en el proceso de renegociación durante la primera administración Trump), entonces el Senado mexicano tendría que revisar, debatir y aprobar formalmente los cambios propuestos. Como se mencionó antes, esta última opción parece estar ganando tracción.
Para el Congreso mexicano, una eventual revisión y aprobación no debería representar un obstáculo, ya que el partido en el poder (Morena) cuenta actualmente con una mayoría calificada (es decir, más de dos tercios de los votos).
Aun así, podría implicar retos técnicos que tendrían que abordarse mediante comisiones especiales. Por tanto, aunque aún no está definido si el Senado habría de involucrarse, parece que la magnitud potencial de los cambios lo haría necesario.
En conjunto, desde el ángulo mexicano, creemos que los anuncios de hoy implican que el marco comercial actual permanecerá vigente por otros diez años, abriendo espacio para una renegociación más profunda entre las tres partes. Consideramos que ese horizonte debería ser suficiente para alcanzar otro acuerdo de más largo plazo.
Dadas las dinámicas comerciales recientes, pensamos que las posibles ganancias de México en el mercado estadounidense y el mayor fortalecimiento de las cadenas de suministro deberían prevalecer sobre la incertidumbre que pudiera derivarse de los anuncios de hoy.
–Implicaciones para el tipo de cambio.
Que el peso mexicano se mantenga prácticamente sin cambios tras el anuncio del representante comercial de Estados Unidos, Greer, refleja que esta decisión era ampliamente esperada, aunque no anticipábamos que llegara tan pronto ni que se comunicara con tanta claridad.
Creemos que el momento y la claridad del mensaje son, en última instancia, un factor netamente positivo para el MXN, ya que reduce una fuente relevante de incertidumbre en materia de política.
Aunque un proceso de revisión anual es menos ideal que una renovación “limpia”, esa expectativa siempre fue poco realista, y aun así vemos a México beneficiándose de un mayor acceso a la economía estadounidense que otros pares de mercados emergentes.
También vemos al MXN beneficiándose de una narrativa de “excepcionalismo” de Estados Unidos a través de mayores remesas y exportaciones. Estos factores compensan parcialmente un panorama débil de crecimiento e inversión domésticos, y un banco central local sin disposición a subir tasas. Mantenemos una postura neutral sobre el MXN a los niveles actuales.
