Méxicanos se inclinan por H&E: EMA
- La Segunda Encuesta Nacional de Electromovilidad de EMA confirma alta intención de recompra y señala a la infraestructura de carga como principal reto.
- 95% de los usuarios de vehículos eléctricos e híbridos conectables en México se declara satisfecho con su experiencia de uso.
- La innovación tecnológica es el principal detonante de compra (47%), seguida de beneficios económicos y fiscales (37%).
El 95% de los usuarios de vehículos eléctricos (VE) e híbridos conectables (PHEV) en México se declara satisfecho con su experiencia de uso y la mayoría afirma que volvería a adquirir otro vehículo eléctrico en su próxima compra, de acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional de Electromovilidad realizada por la Electro Movilidad Asociación (EMA) y aplicada a 2,097 usuarios en todo el país.

Los resultados confirman que la electromovilidad en México no sólo es percibida como una alternativa viable y eficiente, sino que muestra una clara maduración del mercado frente a 2025, cuando el nivel de satisfacción reportado fue de 93%, cifra que en 2026 alcanza 95%.

¿Cómo está la intención de recompra? La encuesta muestra que 9 de cada 10 usuarios que hoy tienen un VE o un PHEV confirman su preferencia por estas tecnologías.
Y de cada 10 usuarios que hoy conducen un VE, 7 ratifican su predilección por este tipo, dos cambiaría a un PHEV y sólo uno preferiría un auto híbrido (HEV). En el caso de los usuarios de unidades PHEV, 2 de cada 10 se cambiarían a un VE, 7 se quedan con su PHEV y sólo uno pasaría a HEV.

Una gran mayoría indicó que recomendaría la compra de un vehículo de nuevas tecnologías a sus conocidos y, en general, la tasa de satisfacción de los usuarios de todas las marcas supera 90%.
La innovación tecnológica se mantiene como el principal detonante de compra de vehículos eléctricos en México: 47% de los usuarios la identifica como la razón clave para adquirir este tipo de vehículos. Le siguen los beneficios económicos e incentivos fiscales (37%), el impacto ambiental positivo y la reducción de emisiones (34%) y los menores costos de mantenimiento (32%).

A diferencia de 2025, la encuesta de 2026 muestra que los incentivos regulatorios, como la exención de tenencia y la verificación vehicular, ganaron peso como elemento de decisión, lo que sugiere una mayor valoración de las políticas públicas asociadas a la electromovilidad en México.

Infraestructura: el principal reto
Entre las principales razones por las cuales los usuarios no elegirían un vehículo eléctrico en una siguiente compra, 26% lo atribuyó a la dificultad de acceder a conexiones de carga rápida y en un porcentaje similar señaló la autonomía insuficiente. Sin embargo, ambas percepciones disminuyeron tres y dos puntos porcentuales, respectivamente, si se comparan con la encuesta anterior.

Cinco de cada diez participantes señalan que la infraestructura de carga en carreteras es insuficiente, destacando como corredores urgentes las rutas hacia Acapulco, Querétaro y Guadalajara.

El estudio confirma la consolidación de hábitos de uso entre los usuarios de VE. Dos terceras partes cargan su vehículo en casa, principalmente en la noche y con cargador de pared de 220 volts.
Estos patrones reflejan una adopción más informada y planificada, así como una mayor integración del vehículo eléctrico en la rutina diaria de los usuarios. También lo ratifica el dato de que 92% respondió no haberse quedado sin batería en el camino.

Los usuarios identifican áreas de oportunidad. Por ejemplo, 60% considera que el gobierno debería estimular el despliegue de infraestructura de carga pública, mientras que 44% esperaría más incentivos para la compra de vehículos eléctricos.
Para EMA, este comportamiento refuerza la importancia de avanzar en un marco que garantice el derecho a la carga residencial y en esquemas de tarifas eléctricas diferenciadas por horario. De implementarse estas medidas podrían ampliar el acceso a la carga doméstica sin comprometer la estabilidad de la red local.

Más usuarios, mayor representatividad
La participación de 2,097 encuestados en esta segunda edición representa prácticamente el doble de la muestra de 2025 (1,092 participantes), lo que consolida el alcance del ejercicio y permite contar con una muestra más robusta y representativa del ecosistema de electromovilidad en el mercado nacional.

Por su tasa de participación en esta Segunda Encuesta Nacional de EMA, los usuarios que más destacaron fueron de marcas como BYD, Tesla y Volvo.
De los usuarios que respondieron la encuesta entre el 10 de marzo y 12 de abril, 87% correspondió a hombres y 13% a mujeres. Por rangos de edad, 47% se ubicaron entre 40 y 60 años, y 40% entre 25 y 40 años. El 86% de los encuestados declaró que es su primer vehículo eléctrico. De hecho, 37% tiene menos de un año usando su unidad y 59% lo adquirió mediante un financiamiento.
Para EMA, este tipo de estudios se han convertido en una herramienta clave para identificar áreas de oportunidad en infraestructura, generar información confiable y respaldar la toma de decisiones del sector público y privado.
“Escuchar la experiencia de quienes ya utilizan estas tecnologías y viven con ellas en su día a día es fundamental para acelerar la transición hacia una movilidad más limpia», señaló Eugenio Grandio, presidente de EMA.
«Esta segunda encuesta nos permite comparar avances, identificar retos y continuar construyendo un ecosistema más sólido en México de la mano de las empresas que construyen este ecosistema en el país, y enfocar esfuerzos en las inversiones para generar la infraestructura de carga y conocer las necesidades para ofrecer los productos, financiamiento y soluciones que los clientes buscan en esta transición”, agregó.
