En General Motors, la inteligencia está impulsando una transformación fundamental de los vehículos, redefiniendo no solo lo que pueden hacer, sino también la forma en la que se desarrollan y se producen.
GM lo está logrando a gran escala para una amplia diversidad de clientes, al tiempo que hacen que las experiencias premium sean más accesibles para todos.
Detrás de estos esfuerzos existe una estrategia de inteligencia artificial profundamente integrada.
Al combinar plataformas computacionales compartidas, flujos de datos propietarios y modelos especializados, el objetivo es ofrecer a los clientes mejores vehículos, más seguros y capaces, en menos tiempo que nunca.
Para los niveles de escala de GM, este trabajo genera un impacto acumulativo a través de millones de vehículos y una red global de instalaciones de manufactura.
IA corporativa que reduce a la mitad los tiempos de desarrollo
GM está trabajando para reducir significativamente el ciclo tradicional de desarrollo de vehículos de cuatro a cinco años, con el objetivo de disminuirlo a la mitad. Gracias a avances en inteligencia artificial corporativa y virtualización, la compañía desarrolla un nuevo enfoque operativo para la creación de automóviles.
Al integrar diseño, ingeniería y manufactura desde el primer día mediante un hilo digital unificado, se puede pasar del boceto a la producción con una velocidad y eficiencia sin precedentes.
Este modelo de ingeniería concurrente permite innovar más rápido, mejorar continuamente y escalar nuevas tecnologías en todo el portafolio de GM con una agilidad extraordinaria.
Por ejemplo, con la química de baterías rica en litio y manganeso (LMR, por sus siglas en inglés), se prueban virtualmente más de 300,000 diseños de baterías antes de construir un solo prototipo físico.
Esto permitió que el equipo pasara de su primer concepto de paquete de baterías LMR a la aprobación formal del programa en tan solo un mes.
Plataforma EV de cuarta generación: llevando los vehículos eléctricos al mercado masivo
Este sistema operativo para el desarrollo de productos ya está dando forma a la plataforma de vehículos eléctricos de cuarta generación y reafirmando el compromiso de GM con un futuro eléctrico.
Diseñada para llevar la movilidad eléctrica a compradores masivos a gran escala, esta plataforma representa la culminación de los avances de la compañía y reúne lo mejor de su tecnología en una sola arquitectura unificada.
Las principales innovaciones incluyen: Química revolucionaria: GM está utilizando química de baterías LMR para ofrecer una relación autonomía-costo excepcional, mejor desempeño y mayor durabilidad.
Drive units rediseñadas: los nuevos sistemas de propulsión emplean motores y componentes electrónicos de potencia más compactos, reduciendo en 40% el número de piezas respecto a las soluciones actuales, liberando espacio para pasajeros y carga, además de disminuir el peso.
Cómputo centralizado: una nueva arquitectura eléctrica y de cómputo constituye la base del vehículo, permitiendo una gestión energética más inteligente, actualizaciones de software fluidas y experiencias más avanzadas dentro del habitáculo.
Cómputo centralizado que impulsa la IA y la autonomía.
Mientras que la IA acelera el diseño y desarrollo de los vehículos, la arquitectura eléctrica y de cómputo de próxima generación de GM redefine lo que estos pueden hacer.
Al desacoplar el software del hardware físico, la nueva arquitectura consolida funciones como percepción, propulsión, seguridad activa y controles de chasís en una sola unidad central de cómputo (CCU) de alta velocidad.
Esta base unificada proporciona la capacidad de procesamiento necesaria para ejecutar simultáneamente inteligencia artificial avanzada dentro del vehículo y sistemas de conducción autónoma.
Esta arquitectura independiente del sistema de propulsión ofrece 40 veces más capacidad de cómputo con 30% menos cableado y peso, además de conectividad celular hasta 50% más rápida que la de los sistemas anteriores, permitiendo transmisiones más fluidas, descargas más rápidas y servicios conectados más responsivos.
Vista interna de la unidad central de cómputo (CCU) diseñada y desarrollada por GM.Tras su debut en 2028 en Cadillac ESCALADE IQ, esta plataforma se implementará rápidamente en las SUV y pickups grandes de mayor volumen con motor de combustión, en los crossovers de tres filas y en los vehículos eléctricos de cuarta generación.
Esto significa que, desde Cadillac ESCALADE IQ hasta Chevrolet Silverado, los vehículos GM incorporarán una arquitectura eléctrica y de cómputo capaz de habilitar las funciones de inteligencia y autonomía que se están desarrollando, con amplio margen para futuras evoluciones.
La amplitud y escala de esta implementación la convierten en una de las mayores introducciones multisegmento de vehículos definidos por software en la industria. OnStar Connected Intelligence: diseñada para anticipar, adaptarse y ayudar
Mientras OnStar celebra su 30 aniversario, se está transformando en una plataforma de inteligencia multimodal, presente tanto en el vehículo como en las aplicaciones para clientes particulares y flotillas.
Actualmente, OnStar conecta a más de 12 millones de suscriptores en 22 mercados. Cada año, los asesores de OnStar atienden más de 20 millones de llamadas en Norteamérica, apoyando a los clientes tanto en emergencias como en situaciones cotidianas.
En los próximos meses, se lanzará el Asistente de IA de OnStar en Cadillac LYRIQ 2027 mediante una actualización remota (OTA), extendiéndolo posteriormente a más vehículos de GM.
Entrenado con el conocimiento vehicular amplio de GM, ofrecerá orientación personalizada y oportuna para ayudar a los conductores a aprovechar al máximo sus vehículos.
A partir de 2027, la inteligencia que impulsa los vehículos GM también llegará al teléfono móvil mediante la nueva aplicación de OnStar, que sustituirá a OnStar Guardián y las aplicaciones actuales de Chevrolet, Buick, GMC y Cadillac, ofreciendo una experiencia unificada entre vehículos y dispositivos. OnStar se está transformando con la privacidad como prioridad.