CIIAM: competitividad y sostenibilidad en NA
El segundo bloque del primer día puso el foco en las capacidades que México deberá construir para convertir la transformación global de la industria en inversión, innovación y crecimiento de largo plazo.
El segundo bloque de actividades del XXIV Congreso Internacional de la Industria Automotriz de México (CIIAM 2026), organizado por la Industria Nacional de Autopartes (INA), colocó en el centro de la conversación una definición clave para el futuro industrial del país: competir ya no depende únicamente de producir más, sino de producir con mayor resiliencia, sostenibilidad, contenido tecnológico, talento y capacidad para gestionar un entorno comercial cada vez más complejo.
Las sesiones abordaron la sostenibilidad como una variable directamente vinculada con la competitividad y el valor de negocio; el desarrollo de competencias y alianzas internacionales; y la transformación de las cadenas de suministro ante los cambios en la política comercial de Estados Unidos hacia China.
El hilo conductor fue claro: la manufactura mexicana enfrenta una oportunidad relevante, pero aprovecharla exige fortalecer capacidades internas y responder con mayor velocidad a las nuevas reglas del comercio, la tecnología y la inversión.

Sostenibilidad: de obligación corporativa a condición de competitividadEn el bloque dedicado a los desafíos y oportunidades de sostenibilidad para la industria automotriz mexicana se destacó que los criterios ambientales, sociales y de gobernanza están dejando de ser un componente periférico para convertirse en parte de las decisiones de inversión, financiamiento y proveeduría.
Entre los temas críticos se identificaron emisiones, materiales críticos, residuos y reciclaje, energía, agua y seguridad.
La discusión subrayó especialmente la disponibilidad de energía limpia y agua como factores que pueden incidir en la atracción de nuevas inversiones.

También se planteó el reto que enfrentan los proveedores Tier 2 y Tier 3 ante las exigencias de descarbonización de las cadenas de suministro, así como la necesidad de incorporar a las PyMEs a procesos de capacitación, trazabilidad y cumplimiento.
Mensaje clave: la sostenibilidad dejó de ser solamente una agenda de cumplimiento; se está convirtiendo en una variable de acceso a mercados, capital y nuevas oportunidades de negocio.
México necesita evolucionar de manufacturar tecnología a desarrollar tecnologíaLa conversación sobre desarrollo de competencias y alianzas puso énfasis en la necesidad de avanzar desde modelos productivos centrados en la ejecución de procesos definidos en otras regiones hacia una mayor autonomía industrial, capacidad de diseño, innovación y toma de decisiones local.

Entre las prioridades señaladas estuvieron el fortalecimiento de la educación dual, la colaboración entre universidades y empresas, la formación de perfiles profesionales híbridos capaces de integrar hardware, software y procesos, así como la construcción de hojas de ruta que alineen las necesidades industriales con las capacidades tecnológicas del país.
La señal para la industria fue contundente: el siguiente salto competitivo de México no consiste únicamente en atraer plantas, sino en aumentar el valor que se diseña, desarrolla y decide desde México.

China, T-MEC y nuevas reglas: el riesgo comercial entra al centro de la estrategia empresarialEn la sesión sobre la transformación de la cadena de suministro automotriz y la política comercial estadounidense hacia China, se analizó cómo las empresas están pasando de un modelo enfocado primordialmente en eficiencia y manufactura esbelta hacia otro en el que también resulta indispensable identificar origen, propiedad, tecnología y exposición regulatoria a lo largo de la cadena.
La discusión destacó que el cumplimiento de las reglas de origen del T-MEC no necesariamente resuelve por sí mismo todos los riesgos arancelarios o regulatorios.
También se abordaron las Secciones 301 y 232, las nuevas restricciones vinculadas con tecnologías de vehículos conectados y la creciente importancia de incorporar el riesgo político y comercial a contratos, decisiones de abastecimiento e inversiones.
Para las empresas, el mensaje es igualmente claro: la resiliencia de la cadena ya no se mide sólo por inventarios, costos y tiempos de entrega; también por la capacidad de anticipar cambios regulatorios, documentar el origen de los insumos y proteger contractualmente las inversiones.
Una sola pregunta estratégica: ¿qué Norteamérica queremos construir?Al clausurar el primer día del CIIAM 2026, Gabriel Padilla Maya, Director General de la INA, articuló los distintos temas de la jornada alrededor de la integración productiva regional.
Señaló que geopolítica, T-MEC, cadenas de suministro, semiconductores, nuevas inversiones, Europa y China convergen en una misma discusión sobre la posición que Norteamérica quiere ocupar en la economía
