Mastretta CARS CIERRA SUS OPERACIONES

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El manejo discrecional de recursos económicos, y una torpe, irresponsable y negligente gestión de los administradores, a las órdenes de Latin Idea Ventures, agotó en solo ocho meses los primeros recursos aportados para incrementar las operaciones en la producción y comercialización de los autos súper deportivos Mastretta, y sin cumplir ninguno de los objetivos comprometidos.

En entrevista con Carlos Mastretta, presidente del Consejo de Administración de la automotriz Mastretta, dijo que desde hace prácticamente dos meses, estos problemas se han hecho presentes, por lo que la semana pasada se tuvo que cerrar la fábrica que se ubica en Toluca, Estado de México, y junto con ello 45 empleados y obreros se han quedado sin trabajo.

Planta en la que se armaron 25 unidades, mismas que ya se entregaron a sus propietarios, pero lamentablemente se quedó una cifra importante de unidades en “stand by”, y sin haber sido entregados a sus clientes.

Con los nuevos socios, y con fondos de la Banca de Desarrollo del gobierno, se habló en su momento de una inversión de 5.5 millones de dólares, de los cuales solamente se aplicó la mitad, y es precisamente esa segunda parte la que está en disputa.

“Así es que los hermanos Mastretta, y el propio Emilio Azcárraga (accionista), dueño de Televisa, lamentan esta situación con esas empresas”, dijo el entrevistado.

De manera precisa, en el año 2010 la empresa Tecno Idea Sapi de C.V., manejada por sus fundadores Carlos y Daniel Mastretta Guzmán, lanzó al mercado el auto deportivo Mastretta MXT, como el primer auto diseñado, producido y comercializado en México, por mexicanos.

Para ello, se incorporaron varios socios, entre ellos el fondo de Venture Capital Latin Idea Ventures, manejado en México por los señores Miguel Ángel Dávila Guzmán y Humberto Zesati González, con quienes se acordó desarrolló internamente un producto con un alto contenido de innovación y valor agregado. Entre 2010 y 2013, bajo la dirección de los señores Mastretta, el valor de la empresa creció en más de 60 por ciento.

En 2013, para consolidar y expandir la empresa, se buscó y obtuvo la participación de nuevos socios: el Fondo México Ventures y la Corporación Mexicana de Inversiones de Capital (CMIC).

Ambas instituciones, pertenecen al sector gubernamental de fomento a la innovación y emprendimiento que tiene el estado mexicano para apoyar este tipo de proyectos emprendedores, importantes y necesarios para el país; la llamada Banca de Desarrollo.

“Ante la nueva inversión, los dueños y administradores originales nos convertimos en accionistas minoritarios, pero pedimos a cambio la existencia de un Consejo de Administración equilibrado y funcional, que garantizara un manejo eficaz y adecuado de la empresa”.

“No fue así. En los hechos, se otorgó a Latin Idea Ventures y a los señores Dávila y Zesati, todo el poder de decisión en la empresa y el manejo discrecional de los nuevos fondos. Una torpe, irresponsable y negligente gestión de los administradores, a las órdenes de Latin Idea Ventures, agotó en solo ocho meses los primeros recursos aportados sin cumplir ninguno de los objetivos comprometidos.

“Los señores Mastretta Guzmán advertimos de esta situación durante todo este periodo, a través de los canales disponibles en el Consejo de Administración”, dijo Carlos Mastretta. Sin embargo, ahora los citados socios han decidido suspender el resto de la inversión comprometida, cuando aún está vigente el Contrato de Suscripción firmado en 2013, y es muy posible cumplir con las condiciones suspensivas establecidas en él, antes de que se agote el plazo concedido para ello.

“Por ello, responsabilizamos a estos socios: Latin Idea Ventures, México Ventures, y Corporación Mexicana de Inversiones de Capital (CMIC), de haber tomado decisiones equivocadas, que ahora conducen a la pérdida del valor de la empresa, y al eventual fin de un proyecto automotriz mexicano con amplias posibilidades de éxito.

“Informamos que el proyecto del Mastretta MXT ha sido detenido, cuando la empresa es viable y tiene amplias posibilidades de éxito si se maneja bien. Estamos frente a una decisión apresurada y opaca de estos socios, ante el temor a reconocer los pobres resultados de su gestión.

“Además, el daño a la imagen y al prestigio de la marca, ha sido duramente golpeada, por lo que pedimos disculpas a los trabajadores, clientes, distribuidores y proveedores de Tecno Idea, y a todos los que simpatizaron con este proyecto. Tratamos hasta lo último, no pudimos evitarlo”, dijo.

La motivación ha sido fomentar la innovación en nuestro país a través de la creación de un auto y una marca mexicanos.

“Por lo anterior, hacemos pública esta dolorosa realidad, con el ánimo de defender nuestro proyecto, la inversión de otros socios minoritarios de Tecno Idea y nuestra empresa de 27 años”, dijo Carlos Mastretta.