Escuelas Ford, el motor humano detrás de la evolución tecnológica
Hace 60 años, Ford y sus Distribuidores comenzaron un camino claro de construir espacios dignos para impulsar la educación en México, a través de la construcción de escuelas. Aprovechando la celebración de este hito histórico, Ford de México abre la conversación sobre cómo la tecnología llega a los niños en un país con condiciones tan diversas.
Seis décadas después de la inauguración de la primera Escuela Ford, el programa continúa demostrando su capacidad de constante evolución adecuado a las necesidades de las comunidades en las que opera, al entender que el concepto de «educación básica» se ha transformado radicalmente, y saber usar una computadora es tan fundamental como aprender a leer o escribir.
La respuesta de la compañía automotriz no ha dependido únicamente de grandes infraestructuras, sino de un esfuerzo constante y silencioso: el de sus propios colaboradores.
Como parte de la cultura interna de la empresa, Ford de México ha mantenido una iniciativa continua para cuidar, reacondicionar y canalizar equipos de cómputo hacia las Escuelas Ford una vez que termina su vida en las oficinas de la compañía del óvalo azul. Este esfuerzo sostenido garantiza que las herramientas tecnológicas lleguen directamente a las manos de los estudiantes en óptimas condiciones una vez que la organización de las escuelas las recibe y las reacondiciona.
«Hoy, hablar de educación es hablar de tecnología, y nos llena de orgullo saber que son nuestros propios colaboradores quienes, año con año, acercan estas herramientas a los niños de manera indirecta», destacó Lucien Pinto, Presidente y CEO para Ford de México, Puerto Rico, Centroamérica y El Caribe. «Es una cadena de valor humano que transforma por completo la experiencia en el salón de clases. Estamos pasando de construir aulas a construir puentes hacia el futuro».
Los equipos entregados por los empleados permiten que la tecnología se integre directamente en los salones de clases. Mediante este acercamiento, los niños pueden aprender programación básica, lógica computacional y habilidades digitales desde la primaria, sin importar las condiciones de acceso tecnológico de cada comunidad en la que hay una Escuela Ford.
A 60 años de su creación, el programa de Escuelas Ford reafirma que el verdadero motor de la educación en México es la suma de voluntades. Con el respaldo de sus distribuidores y la pasión de sus empleados, Ford sigue demostrando que la mejor manera de predecir el futuro es poniéndolo en las manos de las nuevas generaciones.
Esta visión integral asegura que el aprendizaje no se detenga. Para Ford y sus colaboradores, el objetivo es que la tecnología se adapte a las escuelas, y no al revés.
