México puede superar los $125 mil mdd en producción de autopartes en 2026: INA
• La Industria Nacional de Autopartes prevé un crecimiento de 5% en la producción y exportaciones superiores a US$108 mil millones al cierre de 2026.
• La industria automotriz representa 20.6% del PIB manufacturero y 31% de las exportaciones de México.
• En el CIIAM 2026, líderes de México, Estados Unidos y Canadá coincidieron en que la certidumbre, la integración regional, la innovación y el desarrollo de proveedores serán determinantes para la competitividad de Norteamérica.
• “Lo que construimos hasta hoy no garantiza lo que construiremos mañana”: Francisco González Díaz, Presidente Ejecutivo de INA.
México enfrenta una oportunidad decisiva para consolidar su posición dentro de la industria automotriz de Norteamérica, en un momento marcado por la revisión del T-MEC, la reorganización de las cadenas globales de suministro y una transformación tecnológica acelerada.
Durante la apertura del XXIV Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México (CIIAM 2026), organizado por la Industria Nacional de Autopartes (INA), se dio a conocer que la producción mexicana de autopartes podría superar los US$125 mil millones al cierre de 2026, lo que representaría un crecimiento cercano a 5% respecto de 2025.
Asimismo, las exportaciones del sector podrían superar los US$108 mil millones, mientras que la inversión extranjera acumulada entre 2018 y 2026 rebasa los US$22,700 millones.

Francisco González Díaz, Presidente Ejecutivo de INA, señaló que la fortaleza manufacturera construida por México representa una plataforma importante, pero no constituye por sí sola una garantía de competitividad futura.
“Lo que construimos hasta hoy no garantiza lo que construiremos mañana. El desafío ya no consiste solamente en producir más: consiste en generar más contenido regional, más innovación, más tecnología, más desarrollo de proveedores y empleos de mayor valor agregado”.
El mensaje de INA ocurre en un contexto de transformación profunda de la industria: la inteligencia artificial, los semiconductores, el software y la conectividad están modificando los procesos productivos, al mismo tiempo que las cadenas globales de suministro se reorganizan y las reglas del comercio internacional atraviesan una etapa de redefinición.
Una industria estratégica para MéxicoDurante el primer bloque del CIIAM se destacó la dimensión de la industria automotriz para la economía mexicana: representa 20.6% del PIB manufacturero, 16.4% del empleo y 31% de las exportaciones, además de tener incidencia directa en 165 de las 265 ramas de actividad económica del país.
México cuenta además con aproximadamente 2,230 unidades económicas dedicadas a la fabricación de autopartes, conformando una plataforma industrial que se ha desarrollado durante décadas y que hoy participa en algunas de las cadenas de valor más complejas de Norteamérica.
En este contexto, uno de los principales retos identificados durante el Congreso es avanzar de una plataforma predominantemente manufacturera hacia un ecosistema capaz de generar mayor valor agregado, tecnología, ingeniería y proveeduría regional.

“La siguiente etapa de México no puede medirse únicamente por cuánto producimos o exportamos, sino por cuánto valor somos capaces de generar dentro de nuestra propia región”.
T-MEC: integración con competitividadLa revisión del T-MEC ocupó un lugar central en las primeras discusiones del Congreso.
Los participantes destacaron que la industria automotriz de México, Estados Unidos y Canadá funciona actualmente como un sistema productivo profundamente integrado, en el que componentes y procesos cruzan las fronteras en múltiples ocasiones antes de llegar al vehículo terminado.
En este escenario, la certidumbre de largo plazo y reglas comerciales que preserven la competitividad internacional de la región serán fundamentales para las futuras decisiones de inversión.
Durante las discusiones se advirtió también que elevar los requisitos de contenido regional sin considerar costos, tiempos de transición y condiciones competitivas frente a otras regiones podría incrementar los costos de producción y reducir la flexibilidad de las cadenas de suministro.
“Norteamérica no compite país contra país; compite como plataforma productiva frente al resto del mundo. La integración regional debe convertirse en una ventaja competitiva, no en un costo adicional para producir en la región”.
El fortalecimiento de proveedores Tier 2 y Tier 3, la incorporación de nuevas empresas mexicanas a las cadenas productivas y el desarrollo de capacidades en sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS), software, electrónica y vehículos definidos por software fueron identificados entre las principales oportunidades para profundizar la integración regional.
De la manufactura a la tecnologíaEl CIIAM 2026 también puso énfasis en la transformación tecnológica de los vehículos.
La electrificación, los sistemas avanzados de asistencia y seguridad y la digitalización de la cabina incrementarán significativamente la utilización de semiconductores.
Hacia 2030, se proyectó que el número de estos componentes incorporados en los vehículos podría crecer más de 40%, alcanzando alrededor de 2,400 componentes y un valor cercano a US$1,600 por vehículo.
Para INA, esta transformación representa una oportunidad para que México profundice su participación en segmentos de mayor contenido tecnológico y fortalezca la resiliencia de las cadenas de suministro de Norteamérica.
“La competencia industrial de los próximos años no será únicamente por plantas. Será por talento, tecnología, semiconductores, software, energía, proveedores e innovación. México tiene que competir por todos ellos”.
CIIAM 2026: construir la siguiente etapa de Norteamérica.
El XXIV Congreso Internacional de la Industria Automotriz en México reúne este 29 y 30 de septiembre en la Ciudad de México a representantes de empresas, organismos empresariales, autoridades y especialistas de México, Estados Unidos, Canadá y otras economías para analizar geopolítica, comercio, cadenas de suministro, manufactura avanzada y transformación tecnológica.
En su apertura, INA planteó que el reto de la región no consiste únicamente en preservar la integración alcanzada durante las últimas décadas, sino en utilizarla como plataforma para una nueva etapa de inversión, innovación y desarrollo productivo.
“Integrarnos más no significa depender más. Significa producir mejor, innovar juntos y generar mayor valor para nuestra región”.
Para INA, el mensaje que surge del primer bloque del CIIAM 2026 es claro:Norteamérica ya construyó una de las plataformas automotrices más integradas del mundo.
El siguiente desafío es convertir esa integración en la plataforma industrial más competitiva, innovadora y resiliente del mundo.
